martes, 30 de septiembre de 2014

Cocino, coso, llevo una casa




A mi madre, pobrecita,
-en su ignorancia-
no le gustaba verme leer
tampoco quiso que estudiara,
que era algo inútil, decía.

Que aprendiera a coser,
a cocinar, a llevar una casa y,
que así, me haría una mujer.

Y en eso estamos:
Soy una mujer
que cose,
que cocina
que lleva una casa,
que lleva una carga
que lleva una casa
que  cocina
que cose
que  lleva una casa
que lleva una carga
que lleva una casa
que cose
que cocina

Y así sucesivamente
Hasta el fin de los días,

Si nadie…
Lo remedia

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